lunes, 5 de septiembre de 2011

Sobre la telepatía, el alma, la transmisión de energía, milagros y otras cosas

 
 
MCarmen Calderón Berrocal
http://www.care2.com/causes/national-zoo-animals-went-berserk-before-earthquake.html

A raiz del tema de la telepatía o interconexión electrónica hemos hablado de la sensibilidad en estado puro que conservan los animales y que nosotros a lo largo de generaciones hemos ido perdiendo, nno entiendo bien por qué. Aquí tenemos un maravilloso ejemplo de que tenemos mucho que aprender de los animales, y recuperar cosas perdidas, estudiando o sintiendo simplemente. Ser sensible no es ser sensitivo, hay que cultivar las dos cosas, porque son regalos que nos han sido dados y que con ciertas actitudes no se hacen más que desdeñar; por esto es qué uno de los grandes principios para el "avance" es el agradecimiento, valora que tenemos, qué se nos ha dado y qué utilizamos rentabilizando actualmente desde nuestro propio yo.
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According to staffers from the National Zoo in Washington D.C., in the minutes leading up to the seismic rumblings dozens of animals began acting strangely, clearly agitated, as if they could sense the quake before it struck.
    • Alejandra Almirón Cartier MCarmen, muy bueno y acertado tu comentario sobre la comunicación telepática. Cada animal comunica. No importa lo grande que sea, el color que tenga o la edad que tenga. Da igual que se trate de un perro, un gato, un caballo, un conejo o una marmota. En cada animal hay un ser viviente que quiere ser oído y comprendido.

      Ningún animal es por naturaleza malo y si alguna vez pareciera que fuese así, puede ser que su comportamiento sea la única manera que le quede de hacerse comprender porque todos sus esfuerzos anteriores no han sido oídos.

      Los hombres tienden a querer enseñar a los animales ciertas cosas y quieren que los animales se adapten a la forma de vivir de los hombres. Pero algunos hombres se han dado cuenta que en realidad es al revés y que los animales pueden enseñar a los hombres muchas cosas. En profesiones terapéuticas, por ejemplo, los animales son profesionales de los cuales más de un médico estudiado podría aprender mucho.

      Los animales y los hombres pueden formar muy buenos equipos en los cuales el hombre y el animal tienen los mismos derechos. Esos equipos se basan en respeto mutuo. Porque de la manera que se trata a un animal, se es tratado del animal cuando uno quiere algo de él.

      Esto es una guía para comunicar telepáticamente con los animales que me ha sido transmitida por mi amigo animal Spot:
      búscate un animal con el que quieras comunicar.

      Pregúntate por que quieres comunicar con ese animal.

      Elimina todos los prejuicios, todo lo que sepas sobre el comportamiento o la personalidad de ese animal o esa especie, todo lo que creas haber aprendido, oído o creído haber hecho la experiencia.

      Pregúntate si queda algún sentimiento después de haber eliminado todo y empezaras a hablar con el animal.

      Si queda algún pensamiento o sentimiento dentro de ti, elimínalo y hazte la misma pregunta hasta que puedas decir honestamente "no queda nada".

      Pregúntate tu mismo como te sientes. Acepta la respuesta y olvídate de ella para la comunicación. Ahora tendría que haber bastante sitio dentro de ti para algo nuevo.

      Acércate al animal, salúdalo y pregúntale si esta dispuesto a hablar contigo. Espera a algo. No importa el que. Un sentimiento, una palabra, una imagen, un color o simplemente un vacío.

      Acepta lo que recibas y da las gracias por ello. Alégrate sobre lo que hayas recibido. La alegría esta conectada con el amor y amor hace falta para comunicar sin prejuicios y aceptarse mutuamente.

      Si tienes un sentimiento positivo quiere decir que puedes proceder y poner tus preguntas. Si no tienes un sentimiento positivo, da las gracias, respeta el sentimiento y despídete.

      Si has podido poner tus preguntas, espere y siente lo que venga. El primer pensamiento, el primer sentimiento, la primera imagen o la primera impresión es la correcta. Muchas veces viene la respuesta antes de haber terminado de formular la pregunta. No sigas pensando. Da las gracias y acepta lo que te haya venido.

      Si estas inseguro de lo que has recibido, pregunta al animal si lo has entendido bien. Si lo que sientes sigue igual, fíate de ello. Da las gracias y despídete con respeto.

      Estos son los puntos básicos de una comunicación con animales.
      Naturalmente que se pueden hacer todos los puntos seguidos y ver que es lo que pasa pero el peligro de que en la interpretación se hallen pensamientos propios, prejuicios, cosas que se hayan leído o traumatismos propios es muy grande. Desgraciadamente eso pasa muchas veces y entonces tenemos, los animales, que poner en orden la situación otra vez y eso no es siempre fácil
    • Alejandra Almirón Cartier Se considera que la primera investigación sobre la telepatía fue la realizada por la Society for Psychical Research, cuyos resultados fueron publicados en 1886 en la obra Phantasms of the Living (‘Fantasmas de los vivos’). Años antes, en 1882, Frederick William Henry Myers, uno de los fundadores de la Society for Psychical Research, introdujo, en un artículo publicado en Proceedings of the Society for Psychical Research, el término «telepatía», que desplazó al más antiguo «transferencia de pensamiento». Aunque gran parte de las investigaciones iniciales consistieron en la recopilación de relatos anecdóticos, también se llevaron a cabo experimentos con aquellos que afirmaban poseer habilidades telepáticas. Sin embargo, sus protocolos experimentales no eran muy estrictos.

      En 1917 el psicólogo John E. Coover de la Universidad de Stanford dirigió una serie de pruebas sobre telepatía consistentes en transmitir y adivinar naipes. Los aciertos fueron levemente superiores a los esperados por azar, concluyéndose que el resultado había sido aleatorio.

      Quizá los ejemplos más conocidos de experimentos sobre telepatía fueran los de Joseph Banks Rhine y sus asociados en la Universidad de Duke, que comenzaron en 1927 usando los distintivos «Naipes ESP» de Karl Zener (véase Cartas Zener). Estos experimentos incorporaron protocolos más rigurosos y sistemáticos que los anteriores, seleccionándose lo que se asumió que eran participantes «normales» y no aquellos que afirmaban tener habilidades excepcionales, y aplicando los nuevos avances en el campo de la estadística para evaluar los resultados. Éstos y los de otros experimentos fueron publicados por Rhine en su conocido libro Extra Sensory Perception (‘Percepción extrasensorial’), que popularizó este término.

      Otro libro influyente sobre la telepatía en su día fue Mental Radio, publicada en 1930 por el ganador del premio Pulitzer Upton Sinclair (con prólogo de Albert Einstein). En él Sinclair describe la aparente capacidad de su esposa de reproducir a veces los dibujos realizados por él y por otros, incluso cuando estaban separados por distancias de varias millas, en experimentos al parecer informales que recuerdan algunos de los usados por investigadores de la visión remota en épocas posteriores. En su libro, los Sinclair señalaban que los resultados podían también explicarse como una clarividencia más general, e hicieron algunos experimentos cuyos resultados sugerían que en realidad no hacía falta ningún emisor y algunos dibujos podían ser reproducidos precognitivamente.

      En los años 1960, muchos parasicólogos no estaban satisfechos con los experimentos de elección forzada de J. B. Rhine, debido en parte al aburrimiento de los participantes en las pruebas tras muchas repeticiones de adivinación monótona de naipes y al rechazo de la sugerencia de los magos de añadir naipes totalmente en blanco, y en parte por el «efecto de declive» por el que la precisión de la adivinación de cartas disminuía tras cierto tiempo para cada participante.

      Algunos parapsicólogos recurrieron al formato de experimentos basados en «respuesta libre», donde el objetivo no estaba limitado a un pequeño conjunto finito predeterminado de respuestas (p. e. las cartas Zener), sino que podía consistir en su lugar en cualquier clase de cuadro, dibujo, fotografía, fragmento de película, composición musical, etcétera.

      Como resultado de encuestas sobre experiencias psi espontáneas que concluían que más de la mitad de éstas sucedían el estado de sueño, los investigadores Montaque Ullman y Stanley Krippner de Maimonides Medical Center de Brooklyn (Nueva York) emprendieron una serie de experimentos para comprobar la telepatía durante el sueño. Un participante «receptor» en un cuarto insonorizado y electrónicamente blindado sería monitorizado mientras dormía en busca de patrones encefalográficos y movimientos oculares rápidos que caracterizan el estado de sueño. Un «emisor» en otra habitación intentaría entonces enviar una imagen, aleatoriamente seleccionada de un conjunto, al receptor concentrándose en dicha imagen durante los estados de sueño detectados. Cerca del final de dichos estados, el receptor sería despertado y se le pediría que describiese su sueño durante tal periodo. Los datos recogidos sugerían que algunas veces la imagen era incorporada de alguna forma en el contenido de los sueños del receptor.

      Aunque los resultados de los experimentos de telepatía durante el sueño eran interesantes, llevarlos a cabo exigía muchos recursos (tiempo, esfuerzo, personal). Otros investigadores buscaron alternativas más económicas, como los llamados experimentos ganzfeld.

      Hasta la fecha no ha habido ningún protocolo experimental satisfactorio diseñado para distinguir la telepatía de otras formas de percepción extrasensorial tales como la clarividencia.

      Ha habido raras afirmaciones de alucinaciones visuales compartidas en folie à deux, un desorden psicótico compartido. Tal fenómeno no puede producirse ni reproducirse a voluntad.

      La transmisión del pensamiento, referencia a la física de campos y a la acción a distancia

      Ya desde hace años se ha planteado en física la hipótesis telepática, habiendo sido objeto de investigación y de especulación teórica. Si la telepatía entre seres humanos fuera real (si no transmisión precisa del pensamiento, sí al menos algún tipo de efectos psíquicos entre emisor y receptor), su explicación difícilmente cabría en el reduccionismo. Nos obligaría a buscar sus fundamentos de una física de campos y en algún tipo desconocido de acción a distancia. Por ello, los fenómenos telepáticos deberían unirse al paquete de hechos extraños conectados hoy quizá con los fenómenos de coherencia cuántica y acción a distancia, tanto en el mundo físico como biofísico. Por Gabriel Lorente.

      La telepatía, posible fenómeno de coherencia cuántica
      La posibilidad de transmisión del pensamiento de una persona a otra gracias a una interacción o comunicación directa entre las “mentes” de dichas personas es asunto que despierta el interés de cualquier científico. Dicha hipótesis abriría horizontes nuevos en el conocimiento de la realidad y podría ser la puerta de entrada a mundos tan insospechados como reales.

      Comenzaremos por un intento de reducir a esquema el fenómeno de transmisión del pensamiento sin mediación sensorial, llamado a veces telepatía. En una primera aproximación nos abstendremos de formular ninguna afirmación sobre la realidad de dicho fenómeno. En otros términos, no nos pronunciaremos acerca de la cuestión, nada baladí, consistente en reconocer si hay o no hay casos probados de comunicación telepática o parasensorial. Por el momento nos limitamos a describir algunas características que tal presunta intercomunicación presentaría.

      La estimulación cerebral

      En la medida en que hoy se conocen los procesos cerebrales no es posible que se desencadene ningún proceso cerebral sin que haya un estímulo sensorial que lo desencadene. Quienes interpretan el pensamiento como un proceso bioquímico defienden que el pensamiento o la acción mental (reducida a proceso bioquímico) sólo puede ponerse en marcha merced a un estímulo físico o químico (luminoso, calorífico, táctil, sonoro …) aplicado a los sentidos del sujeto. Quienes defienden el reduccionismo de las operaciones mentales a operaciones físico-químicas se encuentran poco inclinados a admitir factores extramateriales o extrabioquímicos en el momento de interpretar el psiquismo humano.

      La “hipótesis telepática” admitiría que al menos en determinados casos, en circunstancias especiales, aún poco determinadas, cabe la posibilidad de que una “mente” (actuando como “receptora”) sea estimulada, sin estímulos sensoriales interpuestos, por la actuación de otra “mente” (“emisora”) que, repetimos, actúa supuestamente de modo directo sin la mediación de la voz, el tacto u otro medio de excitación sensorial.

      Consecuencias de la hipótesis telepática

      Dada por válida la hipótesis telepática, es decir admitiendo que al menos en algunos supuestos se verifica una interacción directa entre mentes sin mediación sensorial y bioquímica, habría que admitir importantes consecuencias del hecho.

      Una sería que la mente, al menos en algunos supuestos, admite estimulaciones o mensajes que no tienen un soporte bioquímico. Ello restaría fuerza a las interpretaciones que reducen el fenómeno mental a procesos bioquímicos. Entendemos con ello que todas las investigaciones encaminadas a establecer con rigor la esencia y las especificaciones del hipotético fenómeno telepático servirían al mismo tiempo para adquirir conocimientos más profundos sobre la naturaleza y propiedades de la “psique” humana cuya interpretación como simple fenómeno bioquímico quedaría cuestionada.

      Una nueva modalidad de interacción a distancia

      Otra significativa consecuencia de la detección (en su caso) de interacciones telepáticas, realizada con metodología rigurosa, sería la identificación de una nueva modalidad de interacción a distancia. Es sabido que en el actual estado del saber científico las únicas modalidades de interacción entre objetos situados en distintas localizaciones espaciales (llamadas a veces fuerzas a distancia) son la interacción o fuerza gravitatoria (ejercida entre masas) y la interacción electromagnética (ejercida entre cargas eléctricas, bien estáticas, bien en movimiento).

      Si se detectase sin dejar lugar a dudas la existencia de fenómenos telepáticos y, si gracias a precauciones experimentales apropiadas, pudiese descartarse que tal interacción telepática se realizase como consecuencia de interacciones gravitatorias o electromagnéticas, se habría encontrado una nueva modalidad de interacción a distancia, no gravitatoria ni electromagnética, sino realizada mediante una modalidad de interacción a distancia desconocida hasta el presente. Este hecho sería una puerta abierta a nuevos horizontes de la física; es decir, del conocimiento de la naturaleza.

      El hallazgo de lo “extra-espacial” o “extra-corpóreo”

      Como hipótesis de trabajo cabría añadir que si, como sugieren algunas observaciones, la “eficacia” de la interacción telepática mutua no se atenuase al incrementarse la distancia entre emisor y receptor, habría que deducir que no existe distancia entre los sujetos mentales y que todos ellos existen en un mismo “recinto mental” carente de dimensiones espaciales.

      En otras palabras, se habría establecido un carácter extra-corpóreo o extra-espacial para la faceta mental de la persona que contradeciría el discurso reduccionista hoy tal vez predominante en los antropólogos. Empleando una terminología con muchos siglos de antigüedad estaríamos en presencia de “lo espiritual”, es decir, de lo no ligado a condicionamientos espaciales o corpóreos.

      Las tesis que reducen la función mental a funciones bioquímicas tendrían más dificultad en interpretar la telepatía, ya que habrían de admitir que esa nueva forma de interacción (no gravitatoria ni electromagnética) tuviese a la simple materia cerebral como agentes emisor y receptor respectivamente. Pero parece difícil admitir que exista tal fuerza y que nunca se haya puesto de manifiesto su existencia en el curso de los prolijos y casi infinitos trabajos de observación y experimentación de la naturaleza llevados a cabo en los últimos siglos.

      La inserción de lo mental en lo bioquímico

      La confirmación de la “hipótesis telepática” situaría, pues, ante un dilema: o bien la interacción telepática se realiza entre los contenidos materiales del emisor y receptor, en virtud de una nueva fuerza hasta ahora desconocida (lo que parece difícil de aceptar), o bien es un fenómeno debido a que hay en el emisor y el receptor unos respectivos “factores mentales” extradimensionales, que se encuentran en comunicación directa por no serles aplicables ni los condicionamientos de localización espacial, ni de distancia o separación entre ellos.

      Se debe reconocer en todo caso que la aceptación de la segunda alternativa del dilema suscita un problema, ya planteado desde tiempos remotos. Si se admite el “factor mental” extraespacial y extracorpóreo, no reducible a la bioquímica, habría ulteriormente que explicar en qué forma dicho factor no bioquímico interactúa con los procesos bioquímicos corpóreos, implicados en la cadena de procesos que intervienen en la fenomenología completa del supuesto fenómeno telepático.

      Dada la transcendencia científica y humana de la cuestión, han de saludarse con aprecio y aplauso los esfuerzos rigurosos realizados en orden a alcanzar un conocimiento riguroso de la hipótesis telepática.

      Una hipótesis a investigar

      En todo caso parece que la hipótesis telepática deberá ser hoy investigada en conexión con la investigación de otros fenómenos similares conocidos hoy en la física, en la biología y en la neurología. Los fenómenos telepáticos deberían unirse así al paquete de hechos extraños conectados hoy quizá con los fenómenos de coherencia cuántica y acción a distancia, tanto en el mundo físico como biofísico.

      Se conocen formas de interacción extrañas entre enjambres de organismos independientes (vg. insectos o pájaros) y entre enjambres de celulas en tejidos que parecen unidos por fenómenos de coherencia cuántica.

      La neurología cuántica en general o, en concreto, la hipótesis de Hameroff-Penrose sobre la naturaleza biofísica de la conciencia, son hipótesis que abren vías nuevas de investigación que quizá podrían también ayudar en la explicación de la hipótesis telepática. En el horizonte aparece un vasto campo de investigación abierto que probablemente pudiera conducir a nuevas formas de entender el mundo físico que ayudaran en la explicación del psiquismo y en la explicación de la experiencia religiosa.
    • MCarmen Calderón Berrocal Muy buenas aportaciones Alejandra espero que te escuchen muchos, con respecto a la primera de ellas, creo que todo o casi todo podría resumirse o condensarse en que hay que hablar al alma de cada ser. Pero como algunos se niegan a admitir que el alma existe fuera del género humano, pues nos topamos con un muro, pero no nosotros, ellos se topan contra un muro. Hay que mirar a los ojos, espejo del alma, una buenísima fuente de información y de expresión del alma, de lo que somos realmente, del elam vitae, todos, TODOS, hemos sido creados, de lo mismo, se le llame como se le quiera llamar, energía, elam vitae, alma; por cierto, alma etimológicamente es anima, de animado, animación, animal es el que tiene alma, el animado, nosotros, aunque algunos no lo crean también somos animales y se supone que tenemos alma...
    • Alejandra Almirón Cartier MCarmen, te agradezco muchísimo tus opiniones. Un investigador británico asegura que existe suficiente evidencia para admitir que somos capaces de comunicarnos mentalmente. Teléfonos, e-mails y mensajes de texto, ¿son capaces de inducir experiencias telepáticas?

      RUPERT SHELDRAKE. Científico polémico y defensor de la telepatía. Levantó críticas con su estudio sobre la transmisión de pensamientos a través de teléfonos y SMS.

      La experiencia forma parte de la vida cotidiana,
      ¿cuántas veces, antes de atender el teléfono, antes incluso del primer ring, se nos viene alguien a la mente y hasta sabemos con certeza quién está llamando? El sistema de identificación de llamadas no tiene nada que ver en el asunto, y comúnmente nos referimos a esta habilidad como intuición. Pero no: se trata de telepatía.

      Así lo sostiene el investigador Rupert Sheldrake, biólogo del Trinity College de Cambridge, y responsable de poner de mal humor a muchos científicos que lo escucharon (a pesar de las objeciones, lo escucharon) dar una conferencia este mes, como parte del programa del Festival de Ciencias de la Asociación Británica para el Avance de la Ciencia.

      La cosa se puso espesa cuando Sheldrake afirmó que él lo investigó y contabilizó:
      el 45 % de las personas que se sometieron a su experimento pudieron saber quién las llamaba antes de atender el celular.

      "Estos resultados son muy significativos", dijo Sheldrake al público de la Asociación Británica. "Las posibilidades de que esto no sea una coincidencia es de mil billones a una". Sheldrake se convirtió en un científico controvertido debido a su concepción poco ortodoxa de las ciencias. Sin embargo, entre los presentes en la conferencia casi todas las manos se levantaron para dar fe de que alguna vez experimentaron una situación de telepatía telefónica. Y no sólo telefónica porque la misma situación puede reproducirse en el caso de e-mails y mensajes de texto (sms)

      "Mucha gente tuvo esta clase de experiencias durante años pero ésta es la primera vez que fueron puestas a prueba y los resultados sugieren que al menos para alguna gente, al menos algunas veces, puede ser una auténtica experiencia telepática", sugiere el investigador.

      Para Sheldrake, la ciencia debe comenzar a admitir lo evidente. Tal como lo explicó en un artículo publicado en el periódico The Times "hay un creciente cuerpo de evidencia que indica que la telepatía y la sensación de estar siendo observado son reales. Investigaciones recientes muestran que la mayoría de los británicos han tenido estas experiencias. Si se trata de algo más que coincidencias o ilusiones, sugieren que la mente es más extensa que el cerebro.

      La habilidad de saberse observado se llama (en inglés) scopaesthesia , derivado de las palabras griegas ver y sentir. Y esta habilidad debe tener una larga historia evolutiva. Los animales que fueron capaces de detectar la mirada de predadores escondidos, deben haber tenido más chances de supervivencia que animales sin esta habilidad". Para el investigador, la telepatía debe tener profundas raíces biológicas, pues permite la comunicación a distancia entre miembros de un grupo.

      De hecho, esa fue una de las investigaciones anteriores de Sheldrake, "La telepatía actúa como medio de comunicación a distancia entre miembros de un grupo. Esto aún se expresa en animales domésticos. Por ejemplo muchos perros parecen saber cuándo sus dueños están por volver a casa y van a esperar a la puerta. En ocasiones lo hacen cuando la persona está a kilómetros de distancia, mucho antes de poder escuchar pasos o sonidos del auto.

      En una serie de pruebas con videos vi como los perros se sientan a esperar mientras los dueños regresan a casa en horarios seleccionados aleatoriamente por el investigador". Según Sheldrake, lo que importa no es la distancia o la tecnología que se interponga entre dos personas sino la estrechez del vínculo, que es lo que determina un lazo telepático.
    • Alejandra Almirón Cartier Cómo se hizo el experimento
      Investigar la telepatía telefónica fue un proceso que requirió tres años y cientos de pruebas controladas. Los voluntarios para participar en estas pruebas suministraron a Rupert Sheldrake y a Pam Smart, su investigador asociado, el nombre y número de teléfono de cuatro personas a quienes conocían bien.

      Los investigadores elegían al azar a una de esas personas y luego le pedían que llamara al voluntario. Mientras el teléfono sonaba, el voluntario tenía que "adivinar" quién lo estaba llamando.

      De acuerdo a las probabilidades estadísticas, los participantes debieron haber acertado una de cada cuatro llamadas en promedio. Sin embargo los aciertos fueron del 45%. Y la misma investigación fue replicada en la Universidad de Ámsterdam, "también con resultados positivos", según Sheldrake.
    • Alejandra Almirón Cartier ¿Una pérdida de tiempo?
      Un día después de la conferencia, se desató la polémica. Peter Atkins, un químico de la Universidad de Oxford, publicó su indignación en The Guardian, y tildó la investigación sobre la telepatía telefónica de mera "pérdida de tiempo", más aún, criticó a los organizadores por haberle otorgado un espacio.

      Por su parte Richard Wiseman, un psicólogo de la Universidad de Hertfordshire, especialista en desacreditar fenómenos paranormales, alegó: "sería interesante ver qué pasaría si Sheldrake intentara repetir el experimento con la colaboración de un investigador más escéptico". Otros científicos opinaron que si bien la discusión sobre el tema es aceptable, la falla estuvo en la falta de balance en el panel de voluntarios (pues todos testimoniaron haber tenido experiencias telepáticas antes del experimento).

      La contraofensiva
      La cobertura de The Times sobre la polvoreda también recogió la opinión de Atkins, sin embargo, un editorial publicado ese mismo día en ese diario salió en defensa de la posibilidad de la telepatía y en contra de los incrédulos: "Parece que algunos escépticos están todavía aferrados al empirismo que considera que la telepatía no sólo no es plausible, sino que es imposible.

      Para ellos vale la pena decirlo: la evidencia de la comunicación mente a mente es tan abrumadora que la Asociación Británica para el Avance de la Ciencia lo presentó en su reunión anual". Y agrega, "Metemos en nuestro cuerpo tanta comida, agua y aire y nuestra corteza cerebral genera tanta actividad eléctrica mensurable, que es absurdo pensar que nada de eso escapa en forma de ondas cerebrales transmisibles".

      Para Sheldrake, el problema es que estos científicos no pueden desprenderse de la idea de que la mente está confinada al cerebro, "pero nadie entiende mucho acerca de la naturaleza de nuestra mente. La existencia de la mente permanece sin explicación", y sentencia: "La idea convencional de que la actividad mental no es otra cosa que actividad cerebral es únicamente un supuesto, no un hecho probado".
    • Llucià Pou Sabaté Hola, Alejandra y MCarmen! siguiendo con vuestro diálogo, aporto impresiones: muy bien el discurso de la "hipótesis telepática", en cuanto que es frío, pero parte de una "hipótesis", cuando el tema es que hay "experiencias"; es decir "fenomenológicamente" HAY telepatía, no es una hipótesis. Lo que no hay es explicación por la vía ondas, etc., y "emisor-receptor", pues para mí esa prueba, la telepatía, demuestra que la reducción biológica de las conexiones cerebrales a bioquímica etc., está obsoleta: hay muchas más habilidades como por ejemplo una mujer que se siente mirada por detrás y se da la vuelta: ese "tener ojos en el cogote" y muchas más cosas, demuestra algo más allá de los experimentos, que no pueden salir en un "laboratorio", como el que pone una vaca a deshora y le dice: "venga, a manar leche!", sino que es más real cuando en una sala la gente, por activación de la memoria, va recordando sus experiencias: sobre éstas sí que se puede trabajar, a través de la entrevista, que es un método más eficaz. Por eso las novelas explican telepatía, los libros de telepatía por lo general no...
    • Llucià Pou Sabaté Me gustaría que invitáramos aquí a la gente que participó en el debate que más abajo he copiado... intentaré contactar alguna persona, os invito a hacer lo mismo.

    • Carlos Dávila Como pá ir viendo: https://www.facebook.com/notes/carlos-d%C3%A1vila/hip%C3%B3tesis-de-los-campos-m%C3%B3rficos/188626134536165
      Fundamentación:   "La teoría de la causación formativa se centra en cómo las cos...as toman sus formas o patrones de organización. Así que cubre la formación de galaxias, átomos, cristales, moléculas, plantas, animales, células, sociedades. Cubre todas las cosas que tienen formas, patrones o estructuras o...Ver más
      29 de agosto a las 18:00
    • MCarmen Calderón Berrocal Ese tipo de sensaciones es lo que se pone sobre el mantel en "experimentos" o pruebas como la adivinación de imágenes que el científico presenta y que la persona objeto del experimento ha de descubrir, es una prueba para ver capacidad de transmisión de pensamiento, que en realidad eso es la adivinación, transmisión de pensamiento insconsciente; de la propia persona, o de entidades en otro plano de existencia.- La telepatía o interconexión electrónica no es una hipótesis es una realidad.-Está explicada y demostrada científicamente así como la hipnosis y las regresiones y las proyecciones en el tiempo, porque no sólo se camina en el tiempo hacia atrá, sino también hacia delante, es posible ver mediante hipnosis qué va a pasar en el futuro de una persona. Lo que recuerda no es la persona en sí sino lo que ésta realmente és. Sería algo así como que los recuerdos están en el alma, la verdadera consciencia está en el alma y ésta sólamente usa el vehículo, cuerpo, humano o no humano, para moverse y acomodarse a este mundo en el que "hemos caído". 
       
       
       
      Todo esto está visto ya, no vamos nosotros a descubrir nada nuevo, ya está visto y no por una persona, hay estudiosos en la materia que han publicado de sobra y suficientemente. Quien tenga interés, ahí está internet, descubrirá maravilla, pero a todo esto hay que acercarse con la mente abierta, no valen prejuicios, porque quien sea puede terminar liándose en su propia lana, porque no es capaz de llegar al grado de comprensión que sería suficiente y puede terminar confundiéndose. Cada vez que puedo digo que el conocimiento no le es dado a todos, no todos reciben las mismas cosas, los mismos dones, las mismas gracias, cada cual tiene una misión distinta aquí y ahora, y en un futuro puede cambiar; hoy por hoy somos lo que somos y hay que adaptarse a la que cada uno es. No se pueden pedir peras a un olmo.
       
       
    • MCarmen Calderón Berrocal ‎.-Por supuesto que somos capaces de comunicarnos mentalmente alejandra, pero no es un científico sino que hay muchos estudiosos del tema, estudiosos y gente que es capaz de demostrarlo porque posee desarrollado ese don más que otras personas que se asombran de lo que ven por la propia inoperancia; muchas cosas asombrab porque el hombre no es capaz, a veces, más que ver allá justo detrás de sus gafas, no más. Por eso hay que abogar por el interiorismo, cuanto más mundano sea un hombre, más afectado vulgarmente está, más materializado está, por decirlo de algún modo, más ciego está, en definitiva. Lo que vemos no lo vemos con los ojos del cuerpo, lo vemos con el alma. Hay que dar más uso al alma. Lo mismo que abogo siempre por la animalización, también lo hago por la espiritualización. Los animales, a nuestro pesar, son mucho más espirituales que nosotros, aunque a algunos puedan sonar raras estas palabras. Si les suenan raras, que las lean despacio y que piensen en las mismas porque lo que digo lo digo asistida siempre, realmente cuando hablamos estamos siendo portadores de conocimiento, pero portadores usufructurarios, no propietarios, nosotros realmente no somos la fuente, sólo hemos abierto nuestros "sentidos" y hemos "visto", eso quien vea...
    • MCarmen Calderón Berrocal No hay que sorprenderse por los casos y temas de teléfono y demás, tu puedes hacer que suene el teléfono si quieres, si realmente lo quieres, sonará; ahí pueden pasar dos cosas, que tu lo que estés haciendo es percibir que alguien está pensando en llamarte, que lo captes y enseguida suene; o que conectes electrónicamente con la otra persona y la motives a llamar. A nosotras en el mismo colegio un ser muy especial, honoris causa por varias universidades hispanoamericanas, nos enseñó a divertirnos un poco cuando estábamos en alguna cola o en alguna sala de espera; ya con los años nos puede parecer como perder el tiempo, pero no, realmente era un ejercicio mental: se trataba de ahcer que a alguien le picara la nuca o la nariz y se rascara. JAJAJAJ, simpático, no, pues real como la vida misma, nosotros podemos influir sobre los demás la transmisión de pensamiento existe, la interconexión electrónica existe, la telepatía existe, la regresión existe, la proyección existe... y un sin fin de cosas más que ni soñamos que existen, EXISTEN. Porque las cosas, no necesitan de que creamos en ellas o no, EXISTEN POR SÍ, si existen es porue han sido creadas, así que vamos a tener UN POQUITO DE FE. También haría falta un poco de Esperanza y otro poco de Caridad. El pastel se completa con las tres virtudes teologales, hay que curtirse en estas "cosillas", no sólo de boquilla, realmente hay que conseguirlo, porque elevando el espíritu es como se consigue el conocimiento y como conseguimos el acercamiento a la "JEFATURA", a veces me gusta jugar con algún símil o alguna metáfora que define menor que las propias usuales palabras lo que pienso y quiero expresar, creo que lo hago así más comprensible. Besos. Alejandra Gracias.
    • MCarmen Calderón Berrocal <iframe frameborder="0" width="480" height="393" src="http://www.dailymotion.com/embed/video/x7373q"></iframe><br /><a href="http://www.dailymotion.com/video/x7373q_telepatia-gemelos_school" target="_blank">Telepatia: Gemelos</a> <i>por <a href="http://www.dailymotion.com/raulespert" target="_blank">raulespert</a></i>
    • MCarmen Calderón Berrocal Con respecto a los perros, de ellos sí que tenemos que aprender. Recuerdo como mi Martín, estando yo en un proyecto fuera de mi casa trabajando en otra región, se terció que en vez del Viernes, llegaba a casa el Jueves, él me eseraba como cada Viernes, pero el Jueves, ante la mirada de toda la familia que quedó muy sorprendida cuando me vió entrar por la puerta. Quien tenga perro sabe lo que diga, quien tenga pastor alemás sabrá que son más humanos que nosotros mismos, pero en un lano superior a nosotros por más que nosotros nos empeñemos en otra cosa. Sostengo que los animales son ángeles, también les suelo llamar a los míos, regalo del cielo. El mejor regalo que uno puede tener.
    • Alejandra Almirón Cartier MCarmen, pienso igual de los perros, los amo y tengo uno que para mí es adorable y muy perceptivo, capta todas mis emociones y me entiende más que las personas!!!
    • Alejandra Almirón Cartier La percepción extrasensorial de los animales

      En una noche tranquila donde no se oye ningún ruido, ni parece haber ningún movimiento, de repente nuestro gato echa las orejas planas, hacia atrás, con las pupilas dilatadas, el dorso arqueado, el pelo erizado, moviendo el rabo, soplando, y mirando fijamente en dirección de aparentemente nada.

      Cualquier persona que haya estado en un sismo o temblor de tierra recordará que poco antes de que empiece a temblar, los perros empiezan a aullar con ansiedad, y otros animales también empiezan a manifestar un comportamiento extraño, tales como peces que saltan del agua, topos que se salen de sus madrigueras y animales en hibernación que salen de sus escondrijos antes del temblor.

      Un ejemplo histórico, es el comportamiento del gato de Sir Winston Churchill, que se encontraba muy enfermo, en cama, atendido por sus médicos. Una noche cuando ya estaba fuera de peligro, su gato empezó a maullar para salir de la habitación. Al día siguiente, Churchill amaneció muerto, habiendo presentido su gato su muerte, mejor que los doctores.

      Este tipo de comportamiento en nuestras mascotas, hace pensar que poseen un sexto sentido - ESP (percepción sensorial extraordinaria) - o una sensibilidad espiritual que sólo ellos poseen, pareciendo que captan más que nosotros, y que saben más de ciertas cosas que nosotros.

      No todos los fenómenos son inexplicables, ya que los animales tienen ciertos sentidos mucho más desarrollados que los humanos.

      Así, los perros tienen 40 veces más células olfativas y aunque su vista no le permite identificar un objeto inmóvil a más de 300 metros, si lo puede oler; su rango de sonidos audibles es mucho mayor, pudiendo además orientar sus orejas, lo que les permite una mejor captación de los sonidos.

      Los gatos se comportan como sistemas de seguridad electrónicos - a veces incluso como un médium espiritual - ya que poseen unos sentidos sumamente agudos. Reaccionan a sonidos y vibraciones que nosotros somos incapaces de percibir, ya que están equipados de un oído sumamente agudo, capaces de escuchar sonidos inaudibles para el oído humano, una vista de lince, y un olfato muy desarrollado, siendo muy sensibles a los fenómenos eléctricos y barométricos, de modo que no es sorprendente que puedan sentir que va a llover, o detectar un terremoto o una erupción volcánica.

      Otros animales poseen otros no menos curiosos sentidos, como el fino oído de los delfines, que puede incluso "ver" objetos en tres dimensiones, que se encuentran ocultos a sus ojos.

      Son muchos los sentidos que poseen los animales, y ciertamente, no todos los sucesos son inexplicables, sin embargo hay ciertos fenómenos y comportamientos en nuestras mascotas, que no pueden ser explicados con razonamientos científicos.

      Los dueños de mascotas saben que por ejemplo, no es raro que un gato intente descolgar el teléfono que suena, sólo si es su amo el que llama, o el caso de felinos que han recorrido miles de kilómetros para encontrar a su amo, por lo que no es extraño que en la antigüedad, se le hayan atribuido poderes mágicos e inclusive fueran objeto de adoración en el antiguo Egipto.

      Algunos perros, saben cuando su amo está en peligro y se ponen tristes, o saben cuando su amo va a llegar a casa, incluso en horas poco habituales.

      Los científicos no se ponen de acuerdo en torno a la causa de estos fenómenos inexplicables, pero los más desinhibidos, apuntan a que los animales pueden detectar campos energéticos invisibles para nosotros, facultad que tuvimos, y que hemos perdido por el desuso.

      Lo cierto es que los amos que están compenetrados con sus mascotas, se comunican y entienden a la perfección, y reciben manifestaciones permanentes de esta percepción especial, que aunque inexplicable, existe, y es disfrutada frecuentemente por lo que tenemos y amamos a nuestras mascotas.
    • MCarmen Calderón Berrocal Es que tenemos mucho que aprender de ellos: humildad, sensibilidad, lealtad, fidelidad, honradez, honorabilidad, valentía, amor desinteresado del bueno de verdad...¡¡.......